Con la práctica de Karate fui formando lentamente mi personalidad, fui creciendo como ser humano, aprendí y sigo aprendiendo a conocer mi mente, mi cuerpo y mi espíritu.
Aprendí a observar a los demás sin necesidad de juzgarlos.
Aprendí a aceptar, a no creerme lo que no soy y a no sentirme menos de lo que soy.
Me apoyo todos los días en mi práctica personal para ganarle un poquito a la vida, esta vida que a veces es muy cruel, y a la que hay que hacerle frente para esquivar los golpes que te envía.
Aprendí a levantarme más fuerte luego de caer.
El Karate me mostró lo simple que es ver todo lo complicado que hacemos.
Aprendí que el verdadero logro esta dentro de cada uno de nosotros, que lo externo es pasajero, que el éxito es un segundo, que la experiencia conquistada es única y personal, y por sobre todo, nuestro verdadero logro.
Aprendí que todos tenemos una parte de la verdad.
Aprendí que todos juntos somos la Verdad.
Aprendí que el Maestro solo aparece cuando el alumno esta preparado.
Aprendí que hablar de humildad no es lo mismo que ser humilde.
Aprendí que en el Karate ya no hay nada para inventar, pero mucho para corregir y perfeccionar.
Aprendí que los INNOVADORES del Karate, solo reinventan, que triste….
Aprendí que cada grado que ascendía, más que indicarme lo que sabía, me mostraba todo lo que me faltaba aun por conocer.
Aprendí que aun como docente sigo siendo el mismo alumno, que suerte….
Aprendí que más importante que llegar, es avanzar.
Entonces ahora se, y reafirmo que KARATE es, simplemente, APRENDER, PRACTICAR, AVANZAR…
GERARDO BALVES
kyudokangb@hotmail.com
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